Se ha encendido el aviso de mantenimiento
El coche lleva la cuenta por kilómetros o por condiciones de uso, y avisa cuando toca.
El cambio de aceite es el mantenimiento más barato que existe y el que más averías caras evita. El aceite no sólo lubrica: refrigera, limpia y arrastra las partículas metálicas del desgaste. Con el tiempo pierde esas propiedades y empieza a trabajar en contra.
Lo importante no es sólo cambiarlo, sino ponerle el que le corresponde. Cada motor tiene una especificación concreta —viscosidad y homologación del fabricante— y usar una distinta puede afectar al filtro de partículas, a la distribución por cadena o directamente a la garantía. Nosotros usamos siempre el aceite y el filtro homologados para tu coche.
El coche lleva la cuenta por kilómetros o por condiciones de uso, y avisa cuando toca.
Aunque hagas pocos kilómetros, el aceite se degrada con el tiempo. Los trayectos cortos, además, lo diluyen con combustible sin quemar.
Que se oscurezca es normal, forma parte de su trabajo. Que esté espeso, con grumos o con olor fuerte, no.
Un consumo pequeño puede ser normal según el motor, pero si tienes que rellenar a menudo hay que buscar la fuga o el consumo interno.
No publicamos tarifas cerradas porque el precio real depende de tu coche. Lo que sí hacemos siempre: revisarlo, llamarte con el presupuesto exacto y no tocar nada hasta que nos das el visto bueno.
Depende del motor y del aceite, pero con lubricantes sintéticos modernos lo habitual está entre 15.000 y 30.000 km, o una vez al año, lo que llegue antes. Si haces muchos trayectos cortos en ciudad, conviene acortarlo.
No. Hay que respetar la viscosidad y, sobre todo, la homologación que exige el fabricante. Un aceite incorrecto puede dañar el filtro de partículas, provocar desgaste en distribuciones por cadena y dar problemas con la garantía.
No, es su trabajo: arrastra la carbonilla y las partículas para que no se queden en el motor. Lo que sí es mala señal es que esté espeso, con grumos o con olor a quemado.
Sí. Sellamos el libro y te damos la factura detallada, que es lo que acredita el mantenimiento de cara a la garantía del fabricante y a la venta futura del coche.