Toca por plazo del fabricante
Los intervalos van, según motor, de 60.000 a 160.000 km, y también tienen un límite de años, habitualmente entre 5 y 10. Cuenta lo que llegue antes: una correa de siete años con pocos kilómetros también está vieja.
La distribución y el embrague son los dos trabajos donde más se nota la diferencia entre un taller que sabe lo que hace y uno que no. Son intervenciones largas, de mucho desmontaje, y en las que un error no se paga con una reparación sino con un motor o una caja.
La correa de distribución es la que sincroniza el cigüeñal con el árbol de levas. Si se rompe en marcha, en la mayoría de motores los pistones golpean las válvulas y la reparación pasa a costar varias veces lo que costaba el cambio preventivo. Por eso se cambia por plazo, sin esperar a que dé síntomas: cuando avisa, normalmente ya es tarde.
Los intervalos van, según motor, de 60.000 a 160.000 km, y también tienen un límite de años, habitualmente entre 5 y 10. Cuenta lo que llegue antes: una correa de siete años con pocos kilómetros también está vieja.
En un coche de segunda mano sin factura que lo demuestre, lo barato es cambiarla. Es la única avería grave que puedes evitar con total seguridad.
Las revoluciones suben pero el coche no acelera igual, sobre todo en cuestas o en marchas largas. Es el síntoma más claro de disco gastado.
Un pedal más duro, más blando o con un punto de agarre muy alto indica desgaste del kit o un problema del circuito hidráulico.
Suele apuntar al volante bimasa, que se revisa siempre que se abre el embrague porque llegar hasta él es la parte cara del trabajo.
No publicamos tarifas cerradas porque el precio real depende de tu coche. Lo que sí hacemos siempre: revisarlo, llamarte con el presupuesto exacto y no tocar nada hasta que nos das el visto bueno.
Depende del motor: los intervalos habituales van de 60.000 a 160.000 km, con un límite adicional de entre 5 y 10 años. Manda lo que se cumpla primero. Dinos marca, modelo y año y te confirmamos el intervalo exacto del fabricante.
En la mayoría de motores actuales, los pistones golpean las válvulas y hay que abrir la culata. La reparación cuesta varias veces lo que costaba el cambio preventivo, y a veces no compensa frente al valor del coche.
Si la bomba va accionada por la correa de distribución, sí lo recomendamos. La mano de obra para llegar hasta ella ya está hecha, y si falla más adelante hay que desmontarlo todo otra vez.
Depende muchísimo más del uso que de los kilómetros. Con conducción tranquila puede pasar de 150.000 km; en ciudad con mucha parada y arranque, o remolcando, se acorta bastante.