Se ha encendido el testigo del motor
El testigo naranja con forma de motor significa que la centralita ha detectado algo fuera de rango. Si parpadea, conviene no seguir circulando: puede dañar el catalizador.
Un coche moderno lleva decenas de centralitas hablando entre sí, y casi ninguna avería se ve ya a simple vista. La diagnosis consiste en conectarnos a esas centralitas, leer los códigos de error que han guardado y, sobre todo, interpretarlos: un mismo código puede venir de cinco piezas distintas.
Ahí está la diferencia entre leer y diagnosticar. Leer el código lo hace cualquier lector de veinte euros. Diagnosticar es comprobar con datos en vivo, medir valores reales y descartar causas hasta dar con la pieza que de verdad falla, para que no acabes cambiando tres cosas hasta acertar.
El testigo naranja con forma de motor significa que la centralita ha detectado algo fuera de rango. Si parpadea, conviene no seguir circulando: puede dañar el catalizador.
Cuando el motor se queda limitado de potencia, la centralita está protegiéndose de una avería que ya ha registrado.
Una sonda lambda o un caudalímetro que envían datos incorrectos hacen que el motor inyecte de más sin que tú notes nada más.
Antes de volver a presentar el coche hay que saber por qué está emitiendo de más, y eso se ve en la diagnosis.
No publicamos tarifas cerradas porque el precio real depende de tu coche. Lo que sí hacemos siempre: revisarlo, llamarte con el presupuesto exacto y no tocar nada hasta que nos das el visto bueno.
Si está fijo y el coche se comporta con normalidad, puedes circular con precaución hasta el taller. Si parpadea o el coche pierde potencia, lo prudente es no seguir: parpadeando suele indicar fallos de combustión que pueden destrozar el catalizador.
Sólo apaga la luz. Si la causa sigue ahí, el testigo vuelve en unos kilómetros. Por eso borramos el código y después comprobamos que no reaparece.
El código señala el circuito o el sistema afectado, no siempre la pieza. A partir de ahí comprobamos con datos en vivo y mediciones cuál es el componente que realmente falla, para no cambiar piezas a ciegas.