Enfría menos que el año pasado
Es la señal más común. Suele ser pérdida progresiva de gas, algo normal cada dos o tres años.
El aire acondicionado de un coche pierde gas de forma natural, poco a poco, aunque el circuito esté perfecto. Por eso enfría cada verano un poco menos que el anterior, hasta que un día ya no enfría nada.
Ahora bien: si un coche se queda sin gas de un año para otro, eso no es desgaste normal, es una fuga. Por eso antes de recargar comprobamos el circuito. Recargar sin buscar la fuga es tirar el dinero, porque en unas semanas estás igual.
Es la señal más común. Suele ser pérdida progresiva de gas, algo normal cada dos o tres años.
Eso ya no es desgaste: apunta a una fuga, a un fallo del compresor o a un problema eléctrico.
La humedad del evaporador cría bacterias y hongos. Se resuelve con desinfección y cambio del filtro de habitáculo.
El aire acondicionado también seca el aire. Si tarda, probablemente el circuito no está trabajando bien, y eso es un asunto de seguridad, no de confort.
Puede ser el embrague del compresor o el propio compresor. Conviene mirarlo antes de que se agarrote.
No publicamos tarifas cerradas porque el precio real depende de tu coche. Lo que sí hacemos siempre: revisarlo, llamarte con el presupuesto exacto y no tocar nada hasta que nos das el visto bueno.
Con un circuito sano, cada dos o tres años suele ser suficiente: la pérdida natural ronda un pequeño porcentaje al año. Si te toca recargar todos los años, hay una fuga que hay que localizar.
Sí, y conviene. Ponerlo en marcha unos minutos cada pocas semanas mantiene lubricadas las juntas y el compresor, y evita fugas por resecamiento. Además seca el aire y desempaña mucho más rápido.
Casi siempre por humedad acumulada en el evaporador, donde proliferan bacterias y hongos, y por un filtro de habitáculo saturado. Se soluciona con una desinfección del circuito y el cambio del filtro.
Gasta, porque el compresor tira del motor, pero en carretera a velocidad de autovía suele salir más a cuenta que llevar las ventanillas bajadas, que dispara la resistencia aerodinámica.